Los que honraron al fútbol: José Yudica cumple 76 años

Por José Luis Ponsico

Nacido el 26 de febrero de 1936, José Antonio Yudica forma parte de la historia de Newell´s Old Boys, Rosario desde 1954, año de su debut en Primera. Integró "Morning Star", 1949, ganador de "Torneos Infantiles Evita", allá.

Bautizado para siempre "el Piojo" Yudica. Zurdo, habilidoso, flaquito, encarador por la raya. Hacía goles y los preparaba. En Newell´s desde el´54 hasta 1959. Lo compró Boca

"De aquél tiempo, un par de anécdotas. En el´56 don Guillermo Stábile me convocó para jugar en la selección. El puesto era de Ernesto Cucchiaroni, a punto de pasar a Milan, Italia. Con 20 recién cumplidos en Buenos Aires me perdía.

En la concentración dormí con Ernesto Grillo, "crack" Independiente y la selección. Jugador notable por habilidad y guapeza, también a punto de irse al Milan, Italia" cuenta el "Piojo".

"Yo era muy joven y con cierta timidez. El "Pelado" Grillo hablaba poco. Apenas cambiamos dos palabras antes de dormir. ¡ Mirá que apago la luz !, dijo. Sí, Ernesto" le dije. Al día siguiente se lesionó Angel Labruna, titular de "10" y entró Grillo. Tampoco hablamos.

Argentina ganó a Italia 1-0 con gol de Norberto Conde, en el segundo tiempo y recién hablamos con el "Pelado" cuando los dos nos reencontramos en Boca, en 1960", evoca Yudica.

"En 1952 integré el Juvenil que viajó a los Juegos Olímpicos, Helsinki, Finlandia. La mayoría éramos de familias pobres. El viaje a Europa fue en barco y demoró casi dos meses.Una gira inolvidable para jóvenes de 17 años en cada caso. El premio era de 5 mil pesos.Nunca habíamos visto tanta plata junta para la época", puntualizó.

"El gran recuerdo "Morning Star" club de barrio, luego "Evita Estrella de la Mañana", la delantera Roberto Puppo, Cerro, Saliadarre, Farrugia y Yudica. Tres a Ñuls, Puppo, Farrugia y yo; dos a Central, Cerro y Saliadarre.Todos con llegada al gol. Quedamos en la historia", se emociona.

José Yudica tuvo destacada actuación como entrenador. Uno de los pocos ganadores con 3 equipos distintos entre los´70 y fines de los´80. Dirigió a Quilmes, campeón en 1978 (Metropolitano, 38 fechas), Argentinos Júniors campeón de América, 1985; antes San Lorenzo, ascenso en el´82 y finalmente Ñuls ganador Primera de AFA.1987/88.

"El gran acierto ése año fue ubicar a Roque Alfaro como "9" arrancando de atrás. Hizo goles importantes .En River era volante ofensivo por izquierda", recuerda Yudica. Fueron los tiempos de dos jóvenes delanteros como Abel Balbo y Gabriel Batistuta y la "manija" que el público "rojinegro" adora hoy: el "Tata" (Gerardo) Martino.

"Sin embargo hace una década o más que no dirijo.El círculo de los técnicos se hace cerrado"sostuvo el "Piojo" no hace mucho. Amigo de una barra de los protagonistas de los´60 Yudica alguna vez confesó "tal vez no era jugador para Boca. Quizá podría haber andado mejor en River, por el estilo", dijo.

"A River siempre le hice goles.Uno recordado jugando para Ñuls en el Monumental, 1954. Le ganamos 2 a 1 con goles de la "Bruja" (Raúl Oscar) Belén y otro mío. Esa temporada hice cuatro o cinco. Tenía 18 años. Los de River se querían morir. Ellos dominaron pero no pudieron vencernos". Faltaban 8 fechas. Se jugó el 19/9/54

"Orlando Peloso, atrás. Le pegaba con un "fierro" y hacía goles de tiro libre.Luego apareció Jorge Griffa. En el medio, Ricardo Ramaciotti. Adelante, hermanos Bernabé
-luego "7" histórico de Lanús- y Ramón Carranza, Juan Carlos Bellotti y ascendió de 8
Roberto Puppo, junto a Eduardo Bernardo, goleador y dos pibes, Belén y yo", describe.

Uno de sus mejores recuerdos lo cosechó en Qulmes como DT. cuando tuvo como dirigido al habilidoso Omar (el Indio) Gómez. De "Galera y Bastón" por habilidad en la gambeta corta. "Inolvidable", rescata. José Yudica había sido "cervecero" en el´67, luego de Boca (1959/62), Vélez (1963), Estudiantes (1964) y Platense (1965/66), sin olvidar un paso por el Deportivo Cali, Colombia, campeón en el´68.

Cuando Yudica llegó a la selección el país vivía momentos difíciles. El 24 de junio Argentina enfrentó a Italia (1-0) amistoso con el Monumental de River albergando 80 mil personas. Dos semanas antes el gobierno militar ("Revolución Libertadora") había desbaratado la revuelta cívico militar -Resistencia Peronista- fusilando a 27 personas entre civiles y militares. Ocurrió entre el 9 y 12 de junio.

"No estábamos muy al tanto de lo que pasaba. Cuando entré a la cancha de River, las tribunas, sentí una gran emoción. Unico jugador del Interior. El resto, consagrados: Rogelio Domínguez, Pedro Dellacha, Federico Vairo, Juan Carlos Giménez, Héctor Guidi, Jorge Benegas, Ernesto Sansone, Norberto Conde, Humberto Maschio, de "9" Angel Labruna, luego Grillo y yo.Todos de equipos "grandes" o ya famosos", rememora.

"Finalizó todo y como la "Cenicienta" tuve que poner los zapatitos del sueño. A las 20 estaba en la Estación Retiro, solo. Esperando el tren que iba a Rosario. En el hall circulaban 5 mil personas y nadie me reconocía. A las 15.30 en la cancha de River era protagonista de un acontecimiento", afirma.

"En Retiro volví a la realidad. No era famoso", concluye. El "Piojo" Yudica cumple 76 años y honra la historia del fútbol argentino.

Entredicho del año y el recuerdo: Marcelo Gallardo vs. Mostaza Merlo

Por José Luis Ponsico

Hace 6 años y un mes en Mar del Plata, torneo de Verano, Marcelo Gallardo, "10" y capitán de River, le hizo saber a Reinaldo Merlo, DT. riverplatense desde agosto ´05, que "el plantel no estaba de acuerdo con el planteo de juego" dejando al popular "Mostaza" debilitado delante de la mayoría de los jugadores. Lo de Juan Román Riquelme y Julio Falcioni no es exactamente igual, pero se acerca bastante por la composición y roles de los protagonistas a través del tiempo.

La crisis en River ocurrió en enero ´06 y terminó con la renuncia del técnico, ex 5 de la banda roja entre 1969 y 1984. Merlo campeón con Racing, Apertura ´01, símbolo en River, se fue. Hace 6 años José María Aguilar, presidente "millonario" fue a buscar a Daniel Passarella, DT. en River desde enero del ´90 hasta la primavera del ´94 cuando Julio Grondona lo hizo DT. de la selección. En enero ´06 River se preparaba para jugar la Copa Libertadores y el comienzo del Clausura. Igual que Boca ahora.

Gallardo -quizá Riquelme, ahora- sabía que se acercaba su ocaso como futbolista -enganche clásico, como Román- aunque conservaba su pegada y clarividencia para manejar los hilos del ataque riverplatense. Nacido en la localidad de Merlo, oeste bonaerense, en 1976, el popular "Muñeco" estaba a punto de cumplir 30 años. Venía de dos lesiones -rotura de ligamentos ´03- como Riquelme. El "10" de Boca tiene 33 y superó lesiones en los últimos tres años.

Muy mediáticos, Gallardo -hoy campeón como DT. de Nacional de Montevideo en su flamante condición de entrenador- y Riquelme no son precisamente futbolistas que pasan inadvertidos ni en la cancha por el talento de ambos, tampoco en el vestuario o dentro del plantel. Las imágenes del entredicho entre el "10" de River y su ex compañero Leonardo Astrada, DT. de River, Clausura ´04, remiten a un partido en cancha de Quilmes y quedaron grabadas. Gallardo volvía de una lesión y estaba en el banco cuando el "cervecero" se puso en ventaja.

El gol del defensor Agustín Alayes, ex quilmeño, produjo un intercambio en el banco de suplentes. El "Muñeco" estaba precalentando y se vio clarito por tevé cuando lo enfocó la cámara que le preguntaba a su ex compañero de equipo (Leo Astrada) "¿ Cuándo me hacés entrar?" mientras se movía en el costado y el entrenador seguía atentamente el juego.

En 1980 por mucho menos el DT Angel Labruna, gloria de River como goleador histórico en los´40 y 50, en cancha de Vélez, mantuvo un intercambio con el delantero uruguayo Juan Ramón Carrasco -también lo "apuró" para entrar- y el oriental debió irse de River. Un mes después estaba en Racing a préstamo. Fue figura en la "Academia" entre octubre del ´80 y 1981

Riquelme después de mucho tiempo no comparte "reinado" en Boca. En tiempos de Carlos Bianchi siendo Román muy joven el "ranking" lo encabezaron el Mellizo Guillermo Barros Schelotto y el goleador Martín Palermo. Cuando Riquelme volvió de España (febrero 07) vivió un gran momento con Miguel Angel Russo. La salida del DT. campeón de la última Copa Libertadores que ganó Boca con grandes actuaciones de Román, produjo un cortocircuito entre el "10" y el "Mellizo". Boca lo quería como DT. tras la salida de Miguel Russo.

En los últimos tres años las diferencias entre Martín Palermo y Juan Román Riquelme fueron muy difundidas. Un solo lugar de ídolo para dos "estrellas" de un mismo equipo y con personalidades muy distintas. En el medio y por un comentario desafortunado de Diego Maradona, Román renunció al seleccionado nacional en marzo ´09 plena eliminatoria para el Mundial de Sudáfrica 2010.

Ahora, la cosa es con Julio César Falcioni. El entrenador tiene un mérito: le encontró la vuelta al equipo sin Riquelme entre la 9a fecha -había faltado antes contra Independiente- y el final del torneo Apertura. Boca llevaba 5 puntos con el ídolo y al final ganó, invicto, por doce puntos. El final es abierto.

La tarde de los 44 penales

Por Carlos Aira

El domingo 20 de noviembre de 1988 ingresó en la historia de nuestro fútbol por dos acontecimientos completamente disímiles. Uno, que refuerza la nobleza de este juego, tuvo como epicentro la Bombonera: San Martín de Tucumán goleó con un lapidario 6 a1 a Boca Juniors.

El otro, en aquella lluviosa tarde porteña, sucedió lo “inconcebible”: en cancha de Ferro Carril Oeste, Argentinos Juniors y Racing patearon 44 penales en una definición soporífera.

¿Era un partido de Copa? No, fue parte de uno de los cambios reglamentarios más insólitos del fútbol argentino (¡y mundial!).

En julio de 1988 la AFA dispuso una nueva modalidad de puntuación para el campeonato de Primera División. La nueva regla establecía el equipo triunfador sumaba tres unidades, y en caso de empate, el partido debía definirse en tanda de penales. El conjunto vencedor de la misma tendría dos puntos y el perdedor uno. La idea de éste esperpento era sumarle una atracción extra a los hinchas.

Duodécima fecha del campeonato 88/89. El Racing conducido por Alfio Basile, campeón de la Supercopa, era puntero. Argentinos, de gran comienzo, se había quedado en las últimas fechas, pero el DT Nito Veiga tenía una gran generación de jugadores surgidos de su semillero como Fernando Redondo, Fernando Cáceres, Néstor Lorenzo y Ezequiel Castillo. En la previa, era un partidazo.

De arranque el espectáculo fue muy bueno, a pesar que el árbitro Carlos Espósito expulsó antes de la media hora a los más talentosos de cada equipo: el uruguayo Rubén Paz y Redondo. A los diez minutos lo ganaba la Academia con gol de Walter Fernández. Lo empató, pocos minutos después, el mendocino Carlos Ereros.

Apenas comenzó el segundo tiempo, Racing desniveló con un golazo de Medina Bello. Argentinos asimiló el golpe y empató nuevamente, con derechazo del lungo Silvio Rudman. Hasta ahí todo fue normal. Pero faltaba llevar adelante la nueva imposición reglamentaria…

Argentinos ganó el sorteo de los arcos. Los penales se patearon hacia la cabecera de la calle Martín de Gainza, tribuna local.

De movida fallaron los especialistas de cada equipo. Oscar Dertycia y Walter Fernández estrellaron sus fuertes remates en el travesaño. Desde ese momento, la serie se transformó en interminable: los jugadores pasaban, pateaban y convertían.
Extraña paradoja la de Julio César Balerio. En esos días fue titular del arco académico por una larga sanción impuesta por el Tribunal de Penas de AFA a Ubaldo Matildo Fillol. Balerio copiaba en todo al Pato e implementó uno de sus consejos en caso de definición por penales: arrojarse siempre al mismo palo.

Es una cuestión de estadística, habrá pensado el arquero uruguayo. Pero los jugadores de Argentinos se “avivaron”: Balerio siempre se arrojaba a su izquierda. El único que perdió en esa guerra de nervios fue Pichuco Ereros. Cuando Racing pudo definir la serie, Carlos Goyén, también uruguayo, detuvo el penal de un tercer charrúa: Carlos “Chupete” Vázquez.

El recuerdo de los memoriosos ya apuntaba a la noche del 21 de diciembre de 1982. En el Palacio Ducó, Temperley venció a Atlanta 13 a12, con 26 penales ejecutados. Pero la clave estaba en el comienzo mismo de aquel campeonato 88/89: por la segunda fecha, Deportivo Español e Independiente patearon 28 penales, en una definición que ganaron los diablos, futuros campeones,12 a 11.

Los dos arqueros orientales patearon sus penales sin fallar en las dos vueltas que dio la definición. Había que iniciar una tercera tanda. El sopor era generalizado. Jorge Camote Acuña, quien jugó gran parte de aquel partido antes de ser reemplazado por Hugo Lamadrid, recuerda: “Todo fue eterno. No nos importaba perder un punto, sólo queríamos que terminara todo. El tiempo se había hecho chicle, parecía interminable”
Anochecía sobre Buenos Aires. Habían pasado casi 45 minutos de penales. Cuando la camiseta celeste con el 8 agarró la pelota, se escuchó un murmullo en la tribuna local. El ejecutante era un viejo conocido en La Paternal. El mendocino Mario Hernán Videla tres años atrás había ejecutado el penal que le permitió a Argentinos Juniors ganar su Copa Libertadores ante América de Cali. El remate del Panza, desganado, fue atajado por Goyén.

El fin del suplicio quedó en los pies de Jorge Gáspari. El marplatense que tuvo su momento de gloria con el golazo que le permitió a Quilmes obtener el Metro 1978, tocó suave hacia la derecha de Balerio, que insistía con arrojarse a su izquierda. El rubio mediocampista ingresaba nuevamente en la historia. Esta vez por concluir la definición por penales más prolongada en la historia, y por ende, el partido más largo de nuestro fútbol.

Los jugadores ingresaron presurosos al vestuario. Las tribunas ya estaban raleadas desde hacía largos minutos. Algunos se preguntaban cómo había finalizado la definición. Los más puntillosos anotaron un 20 – 19 a favor de Argentinos.

El mito de los carasucias

Por Carlos Aira

No fueron campeones. Tampoco segundos. Finalizaron cuartos. Es más, pasados casi cincuenta años de su momento histórico, los más veteranos en la tribuna de San Lorenzolos recuerdan con nostalgia. Fueron Los Carasucias. Aquella delantera del Ciclónque surge de memoria: Doval, Areán, Veira y Casa. Ya son parte de la leyenda, aunque sólo hayan jugado tres partidos oficiales juntos. Fueron un soplo de aire fresco para el fútbol argentino de 1964.
¿Qué sucedía en aquel 1964 para que cuatro jóvenes quedaran inmortalizados en el imaginario popular futbolero? Eran tiempos complejos. De justicialismo proscripto, militares azules y colorados, gobiernos ilegítimos y millares de argentinos mirando hacia el cielo, esperando al líder que volvería a su patria en el misterioso Avión Negro.

Fueron también momentos de cambio. No sólo por la revolución que significó la cultura beaten el mundo.Nuestro fútbol se acomodaba al cachetazo que significó el fracaso en la Copa del Mundo de Suecia 1958. Con la paliza perdimos nuestra autoestima.

Para levantarla, Antonio Vespucio Liberti y Alberto Jacinto Armando, presidentes de River Plate y Boca Juniors, instalaron ese oprobio titulado Fútbol Espectáculo. Sólo servía si venía de afuera. Del Brasil, tierra de campeones, o de la idealizada Europa. Daba igual. Pero el título no modificó la mediocridad general: la mayoría de los entrenadores querían imponer el catenaccio de Helenio Herrera, sistema defensivo que causaba furor en el Internazionale di Milano campeón de Europa.

NACEN LOS CARASUCIAS

A comienzos de 1964, no había un mango en la tesorería de San Lorenzo. La decisión de la directiva fue afrontar el campeonato con los chicos del club. La única contratación de peso fue el delantero brasileño Ivo Diogo, de buen paso con Newell´s en la vieja B.

José María Barreiro fue un delantero con gol que vistió las camisetas de Chacarita Juniors y el Racing Club en los ´40. Como técnico comenzó su carrera en 1957, dirigiendo a San Lorenzo. Fue el entrenador del equipo que se consagró campeón en 1959, con aquella recordada delantera conformada por el Tingui Facundo, el santiagueño Miguel Ángel Ruiz, Omar Higinio García, el Nene Sanfilippo y el Santafesino Norberto Boggio.

En épocas de imprevisión en la AFA, Barreiro fue parte del extraño triunvirato técnico que conformó junto a José Della Torre y Victorio Spinetto, y dirigieron al equipo argentino que ganó el Sudamericano de Buenos Aires en 1959. La figura de Pepe cayó en desgracia luego de la eliminación en semifinales dela Copa Libertadores de 1960. Regresó a Boedo en 1963 obligado a administrar la escasez de recursos.

Ante la falta de dinero, Barreiro prefirió no traicionar su estilo y apostó a los pibes del semillero. En la primera fecha del certamen de 1964, ante Gimnasia en el bosque, el entrenador alineó una delantera conformada por el veterano Coco Rossi, hizo debutar a Diogo, y optó por dos pibes del club: Horacio Doval, rubio atorrante de Palermo,y Victorio Casa, marplatense, zurdo y habilísimo, al cual la tribuna conocía como Popoff, en homenaje a una canción italiana de aquellos días.
En la tercera fecha, ante Chacarita en San Martín, se sumó al equipo un pibe rubio y zurdo de 17 años. Vivía en la calle Chiclana del Parque de los Patricios y disfrutaba de las trasnoches lúmpenes del cine Pablo Podestá de Rioja y Caseros. Era Héctor Rodolfo Veira.

San Lorenzo arrancó mal el torneo. En las primeras diez fechas, sólo ganó dos partidos. Para la historia el triunfo, en la octava jornada, ante Racing en el Cilindro. Desde su inauguración en 1950, el Ciclónnunca se había retirado de allí triunfador. El local alineó a César Luis Menotti, su contratación estelar, y a los delanteros brasileños Claudio Luiz, Dorval y Baptista, tres morochos saltimbanquis que no se adaptaban al frío de Buenos Aires. San Lorenzo ganó 1 a 0, gracias a un zurdazo del Bambino.

Pero la historia comenzó a cerrar en la undécima fecha, con el debut del último Carasucia: Fernando Areán. El Nano fue figura en la goleada 4 a 0 ante Argentinos Juniors en el Gasómetro. Barreiro estaba cincelando el equipo: aquella tarde la camiseta número 10 la vistió Rafael Albrecht

Eran delanteros refrescantemente jóvenes. Doval y Casa apenas tenían 20 años. Areán uno menos. Veira sorprendentes 17. Sólo superaban la media Diogo, Juan Carlos Carotti y el paraguayo Eladio Zárate. Esos pibes, con mucho barrio, calle y esquina, pronto se metieron a la tribuna en el bolsillo.
Los Carasucias tuvieron su primera versión en 1957. Fue la juvenil delantera del seleccionado argentino campeón del Sudamericano de Lima: Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Valentín Angelillo,Enrique Sívori y Osvaldo Cruz.

Los nuevos Carasucias aportaban aire fresco. Gambetas en lugar de marcas a presión. Aparte, cambiaron las imágenes sepia del fútbol de entonces. No usaban gomina ni bigote anchoíta. Doval y Veira, rubios de pelo largo para la época, rompían la gris monotonía. Eran cancheros, alegres y carismáticos. Más cercanos a la onda beatle, al Club del Clan de Nicky Jones y Yoli Land que el resto de los futbolistas. Por eso jugaban con alegría y la tribuna los amaba. Casa era otro irreverente. La ovación cuando hacía pasar de largo a su marcador, seguida de la puteada generalizada cuando quería dejarlo en ridículo con una segunda gambeta inútil.
Pasados los años de esplendor, Victorio Casa recordó una anécdota de un clásico Racing-San Lorenzo que pinta de cuerpo entero su juego:

“Me salió el Negro (Luis Ángel) Carrizo. Le tiro la pelota por la izquierda, y salgo por el otro. La pelota me quedó larga y la derecha sólo la tenía para apoyarme. Venía cerrando el uruguayo (Juan Carlos) Mesías, y pasé el ángulo de tiro que me quedaba para darle con la diestra en media vuelta. Cuando me acomodé y le quise dar de zurda, en el arco de Racing había una manifestación ¡Habían vuelto todos! Quise darle igual y me taparon. No fue gol. La cosa siguió en el vestuario con un dirigente que me había venido a buscar a Mar del Plata cuando a los 17 yo jugaba en Deportivo Norte. Me encaró y me dijo:
- Victorio, ¡cómo nos hiciste sufrir! ¿Qué te pasó en la última jugada que no terminó en gol?
- Sabe Don…tuve que gambetear a tantos y para el lado contrario al mío, que me olvidé de hacer el gol…”

Las anécdotas de los Carasucias se suman de a pares. Una tarde ante Boca, el durísimo Carmelo Simeone, el Cholo original, le pegó una patada impresionante al Bambino. Cuando todo el estadio esperaba lo peor, Veira, desde el suelo, le apuntó con sus dedos como revólveres a Simeone, simulando acribillarlo. Nadie pudo contener la risa.

Barreiro estaba orgulloso de sus pibes. Consultado en aquellos días sobre la supuesta falta de profesionalismo de sus jóvenes futbolistas, el entrenador dejó una sentencia para la historia: “Los jugadores que no se ríen con la cara, no se ríen con los pies”.
Narciso Doval, Fernando Areán, Héctor Veira y Victorio Casa juntos en el ataque azulgrana es parte de un mito. El imaginario popular sostiene que jugaron toda la temporada de 1964, y si San Lorenzo no se consagró campeón fue por la falta de profesionalismo de los pibes. El mito le da paso a la realidad: José Barreiro alineó a los cuatro Carasucias en sólo tres cotejos.

La primera vez fue en la 20º fecha, en un agónico empate 1 a 1 en el Monumental ante River Plate, gol convertido por Fernando Areán. En la 21º jornada, salieron victoriosos 2 a 1 frente a Vélez, con goles del Nano y el Bambino. El último partido que jugaron juntos Doval, Areán, Veira y Casa fue en Arroyito, el 11 de octubre, cuando por la 22º fecha, Rosario Central derrotó 3 a 1 a San Lorenzo. El Bambino marcó el gol.
En la 23º fecha, San Lorenzo fue goleado 3 a 0 por Racing en el Gasómetro, con un par de tantos delChango Cárdenas y un penal del Flaco Menotti. Esa tarde jugó Carotti por Doval. Asomaba Roberto Telch, para darle al equipo dinámica desde el medio. Terminaron la temporada en excelente nivel, ilusionando a sus seguidores con un gran 1965.

Pero esa explosión de buen fútbol fue ametrallada por la Armada Argentina. En abril de 1965, Victorio Casa perdió su brazo derecho cuando una ráfaga de ametralladora se lo perforó. Estaba estacionado frente al edificio de la ESMA en pleno escarceo amoroso. No escuchó la voz de alerta del centinela y recibió los disparos. Volvió a jugar pocos meses después, sin su brazo, pero ya no era lo mismo.
A pesar de la desgracia, el Manco mantuvo su habitual buen humor. En 1966 Barreiro volvió, una vez más, a dirigir a San Lorenzo. En la primera charla reunió al plantel y les dijo: “Muchachos, todo vuelve a ser como antes. Yo los conozco, ustedes me conocen, así que lo dicho, todo es como antes”. Rápido de reflejos, Victorio le contesto: “Maestro, si todo es como antes, ¿Por qué no me devuelven el brazo que me afanaron?”

En el verano de 1965 San Lorenzo rompió el mercado contratando a Toscano Rendo de Huracán, y al misionero Rodolfo Fischer, dueño de una potencia inusitada. Fue el final de los Carasucias.

En 1964 Boca Juniors se consagró campeón con tan sólo 35 goles a favor. El ídolo de los pibes xeneizes ya no era un goleador, sino Antonio Roma. En los treinta partidos del campeonato, el enorme Tarzánde las manos desnudas sólo fue a buscar la pelota dentro de su arco en quince oportunidades. En el fútbol del 0 a 0, el Bambino fue el goleador del torneo de 1964 con 17 conquistas.

Hace 60 años Estudiantes y Gimnasia eran "Eva Perón"

Por José Luis Ponsico

En el comienzo de 1952 María Eva Duarte de Perón padecía la enfermedad que acabó con su vida el 26 de julio. Desde su endeblez física la mayor parte del pueblo que la idolatraba vivía con preocupación por la salud de "Evita".

En La Plata se suscitó un conflicto donde el fútbol dejó paso a la política entre peronismo y antiperonismo. Los equipos de Estudiantes y Gimnasia y Esgrima no estaban bien. Al punto que el "Expreso del Bosque" bautizado en el´33, descendió en 1951 y volvió enseguida.

Estudiantes tenía a dos jugadores en la selección nacional, el arquero Gabriel Ogando y el 9 Ricardo Infante, goleador con gran clase -lleno de habilidad e inteligencia- pretendido en el´53 por River. Sin embargo, el "pincha" descendió un año después que Gimnasia y volvió al año.

El mayor Carlos Aloé había sucedido al gobernador Domingo Mercante. El libro de "Evita" se publicó el 15 de octubre del´51. La lectura de la vida de ella "era obligatoria" dice Daniel Bayo, el recordado 5 del "Lobo" platense y hermano de Diego Bayo, la gran figura en el´62.

A fines del´51 se supo del libro "La razón de mí vida", publicado 15/10, relato autobiográfico donde la esposa del Presidente aludía a su infancia en Junín, entre calles polvorientas. El amor y admiración al coronel desde noviembre del´43, antes del terremoto de San Juan 1944

"Estudiantes siempre aparentó ser más aristocrático, en tanto Gimnasia más pueblo; nosotros éramos del barrio El Mondongo como el gran médico René Favaloro. El presidente "tripero" era peronista y en el club "pincha" la mayoría de la directiva simpatizaba con el radicalismo", evocó el menor de los Bayo.

Cuenta la leyenda que los libros eran distribuídos en sindicatos, unidades básicas, clubes de barrio, bibliotecas populares y en general lo que el peronismo llamaba "organizaciones libres del Pueblo".

"En la sede de Estudiantes quedaron cajoneados unos 2000 libros", explicó a Télam, Gabriel Fernández periodista de La Señal Medios y reconocido historiador de corazón "tripero" ante la consulta al cabo de seis décadas.

El diario "El Día"anticipó un proyecto legislativo para erigir monumentos a "Evita" en su edición del 18/6. Anunciaba virtual "escándalo" cuando una inspección detectó -inspirada por la CGT- que "La razón de mí vida" no era distribuída en la sede de Estudiantes.

Gimnasia y Esgrima, su presidente Carlos Insúa lo dejó en evidencia "honró a Eva Perón y el club lo ostentó orgullosamente", añade Gabriel Fernández. "Acompañó a José Espejo titular de la CGT. en el repudio", añade. El gobernador Carlos Aloé intervinó el club "pincharrata"

Los directivos de Estudiantes de La Plata, luego llamado "Eva Perón" hasta el´55, igual a su rival, se reunían en el Club Everton. Casi en la clandestinidad porque el gobierno bonaerense los tenía apuntados. Mucho más cuando falleció "Evita".

La comisión directiva "pincha" tenía más sintonía con la Unión Cívica Radical. Eso, no era bien visto por la mayoría de sus jugadores "consternados" por la enfermedad y posterior deceso de María Eva Duarte de Perón, 26 de julio del´52.

Los futbolistas de Estudiantes hicieron doble reclamo: doloridos por la enfermedad de ella y en la transición exigieron el pago de la deuda contraída por el club. Terminaron en conflicto y Estudiantes cedió a Huracán a Ricardo Infante y Manuel Pelegrina, sus mejores delanteros.

Gimnasia lo vivió de otro modo. En 1952 el "tripero" hizo gran campaña en Primera B y tuvo en Raúl Gutiérrez, goleador del torneo, la figura destacada. Gutiérrez fue a San Lorenzo y en canje Francisco Loiácono pasó a Gimnasia. La pegó el club del Bosque.

El 9 ex azulgrana "tapado" por el tucumano Juan Armando Benavídez, en Gimnasia la rompió y llegó -junto con Luis Pentrelli- a la selección, luego ambos "estrellas" en Italia. Allá, desde la Fiorentina, Loiácono nacionalizado italiano jugó en la "azurra" en 1961.

Pasaron 60 años, otros tiempos. Ricardo Infante en 1959 jugó en Gimnasia. Nada es una línea recta.

Doña "Tota" Maradona - Deceso y recuerdo de la "doctrina" Carlos Peucelle


Por José Luis Ponsico

El fallecimiento de la señora Dalma Franco de Maradona, doña "Tota", madre de Diego Armando, uno de los mejores de todos los tiempos, "Olimpo" con "Pelé" y Alfredo Di Stéfano, lleva al recuerdo de Carlos Peucelle, artífice de "La Máquina" de River. El vientre de la madre.

Cuenta la leyenda que hace 70 años Peucelle estaba dejando de jugar, ya grande y convenció a otro célebre del tiempo, Renato Cesarini, para probar a Adolfo Pedernera, "11" titular durante cinco años, en el centro del ataque. Un cambio táctico, sin dudas

La lesión en el hombro de Roberto D´Alessandro, goleador en las inferiores, hizo el resto. No pudo jugar contra Independiente en Avellaneda septiembre del´41 y River ganó 4 a 1 con Adolfo de "9" arrancando de atrás. Además, hizo dos goles.

Así, nació "La Máquina" cuyo engranaje se anticipó en siete décadas al Barcelona de Josep (Pep) Guardiola, virtual artífice de la orquesta catalana que tiene a Lionel Messi como intérprete principal.

En "Fútbol todotiempo", libro editado en el´75, el periodista Dante Panzeri cuenta que Carlos Desiderio Peucelle ("Hombre de extraordinaria humildad y generosidad", dice el ex director de El Gráfico) recuerda que "él influyó sobre Renato" pero el genio de Adolfo "lo debíamos al vientre de doña Rosa María Assalini, la mamá", decía.

La anécdota fue recogida por el periodista Raúl Armando Pérez cuando Pedernera nacido en Avellaneda (15/11/18) falleció a los 77 años el 12/5/95. No era conocido el apellido y los nombres de ella, la madre del gran Adolfo.

A diferencia de doña Tota, siempre celebridad por la fama mundial del "Pelusa" como era famoso en Villa Fiorito siendo Diego Maradona un niño.Carlos Desiderio Peucelle, notable delantero de River (Barracas 13/9/1908) jugó antes en Sportivo Palermo.

Formador de futbolistas en Argentina, Perú y Colombia, Peucelle murió víctima de enfermedad incurable 1° de abril del´90. Tenía 82 años y sobrevivió a su gran amigo Dante Panzeri, cuyo deceso ocurrió el 14/4/78, a los 57 años.

El periodista nunca olvidó que el tributo del libro "La Máquina. Todotiempo" por un especial pedido de Peucelle fue donado al Instituto de Cirugía de Haedo "Profesor Luis Guemes". La explicación de Panzeri: "Le habían devuelto la salud a sus piernas"

"El juicio de Ángel Cappa a Gimnasia nos duele a todos"

Por José Luis Ponsico

Hace dos semanas el técnico Ángel Cappa demandó laboralmente al Club Gimnasia y Esgrima La Plata por una suma cercana a los cinco millones de pesos. "El juicio iniciado por el entrenador nos duele a todos", contó a Télam, Daniel Bayo, "5" del Lobo del ´62, hermano de Diego, goleador histórico del club

Cappa había terminado su ciclo en River en noviembre 2010 firmó contrato con Gimnasia en febrero de este año. Su llegada, sumada a la vuelta de Guillermo Barros Schelotto produjo una verdadera "revolución" en el universo "tripero". Asistían 8 mil personas a los entrenamientos y 15 mil a los amistosos de verano.

"En la mayoría de los programas partidarios incluido el mío a (Ángel) Cappa se lo califica de poco menos que reclama un millón de dólares. Una locura", disparó.

Bayo que nació en el barrio "El Mondongo" popularizado por el doctor René Favaloro, quizá el más caracterizado simpatizante hincha de Gimnasia -historia contemporánea- tampoco ahorró críticas a la dirigencia. "Hace mucho que en el club no existe una política criteriosa a la hora de contratar entrenadores y jugadores. Por eso nos pasa esto", sostuvo.

"Gimnasia no conserva a sus ídolos y pierde prestigio. La idolatría del Guillermo es una asignatura pendiente para el pueblo los de Boca quiénes tenían a Barros Schelotto como ídolo de ellos", enfatizó.

"Nos cuesta todo mucho" siguió Daniel Bayo llevado a la Primera por Carlos (Cacho) Aldabe en 1960. "La vuelta de Pedro Troglio nos da mejor ánimo. Es un técnico que motiva a todos. A los jugadores, los socios y la hinchada en general. Lo que se dice siempre: se trata de no repetir errores", reflexionó.

"En La Plata se dice que (Ángel) Cappa hizo esto porque se da cuenta que su ciclo como DT en el fútbol argentino está virtualmente terminado. Si fuera así no hacía falta que hundiera más al club más antiguo del país", concluyó Daniel Bayo.

Triunfo en Barranquilla - Un "bálsamo" para Alejandro Sabella


Por José Luis Ponsico

El empate contra Bolivia en el Monumental no sólo "condenó" a Martín Demichelis -su error en defensa costó el gol boli-viano- sino que asimismo la selección de Alejandro Sabella recibió críticas. El cuestionamiento venía del partido contra Venezuela, allá. Derrota contra la "vinotinto".

Lo de ayer fue un "bálsamo" para el DT. Se iba a deteriorar pronto el ciclo Sabella, Estudiantes de La Plata, AFA. en el medio Carlos Bilardo y aterrizando Juan Sebastián Verón. La noche de Barranquilla.

"Sabella festejó con sus colaboradores como si la Argentina hubiera ganado el Mundial", dijo anoche Roberto Perfumo por ESPN. El popular "Mariscal" -compañero del DT. River´75 agregó: "Los abrazos dieron la medida de todo lo que estaba en juego. Si Argentina perdía la cosa se le complicaba a Alejandro", puntualizó el ex "2" consagrado de los´60 y 70.

No estaba mal el trámite para nuestro seleccionado nacional cuando llegó el gol colombiano como consecuencia de otra jugada "fatal". Esta vez Javier Mascherano puso el pié ante un tiro libre del colombiano Dorlan Pavón que iba a las manos de Sergio Romero y Colombia 1-0 a los 44´del primer tiempo. Se había ido Nicolás Burdisso con rotura de ligamento pierna izquierda.

Todo pintaba mal. El ingreso de Sergio Aguero -se extrañó mucho su ausencia contra Bolivia-le permitó a Lionel Messi tener un "socio" pleno ya en tres cuartos. Levantó José Sosa yendo a la izquierda y Gonzalo Higuaín fue eficaz distrayendo con buenas diagonales. En los dos goles de la Argentina llegaron los cuatro al área de Colombia.

Sabella fue un excelente jugador. Un zurdo habilidoso, a veces exquisito. Jugó en River como suplente de Norberto Alonso. Lo puso en Primera Enrique Omar Sívori, uno de los diez mejores delanteros de la historia mundial. Ocurrió en la primavera del´74. "Pachorra" tenía 19 años. En Inglaterra jugó en el Sheffield y cuando vino a Estudiantes, 1982, "la rompió". Como entrenador integró el cuerpo técnico de Daniel Passarella y Américo Gallego. Antes, en el "pincha" fue bicampeón con Carlos Bilardo y Eduardo Manera. Hace dos años el "Narigón" le avisó a la gente de Estudiantes que Alejandro Sabella estaba "libre" y tenía a Julián Camino y Sergio Gugnali. Campeón de América en esta etapa como DT.

Lleva poco más de 100 días como seleccionador nacional y sin pretenderlo reaviva un debate cultural que tiene más de 30 años. Los "unos" y los "otros". Por eso festejaron todos el triunfo de ayer en Barranquilla. Quedó como saldo amargo la lesión de "Nico" Burdisso y el garrón de la Roma, su club italiano.


La polémica sobre gustos, cuestiones estéticas y del tacticaje dejó un sabor amargo en un sector para muchos muy "dogmático"- del periodismo deportivo, cuando la Argentina ganó en el´86 en México con la dirección técnica de Carlos Bilardo.


La "única" manera de explicarlo era que "había ganado Diego Maradona". Hoy, para ellos "Ganó Messi". Habría que avisarles: ¡ Ojo, no vaya a ser que la historia vuelva a repetirse...! Por las dudas, ayer, en Barranquilla, el "Narigón" Bilardo, de piloto, estaba escondido cerca del arco
argentino.


Otros defensores de la selección recibieron "condena" en la historia: en el´74 Perfumo y su gol en contra ante Italia cuando salía el arquero Daniel Carnevali. Un rechazo de zurda, fallido. Terminó 1 a 1. En julio 2007 final "Copa América", en Venezuela, Roberto Ayala gol en contra a Roberto Abbondanzieri frente a Brasil, derrota 0-3. Somos todos argentinos.

Luis Artime, a 20 años de dura crítica a la AFA

Por José Luis Ponsico

Hace 20 años el notable goleador Luis Artime, años´60 y 70, arremetió contra la AFA. su dirigencia. Denunció irregularidades, riesgo del "dóping" -sin control por entonces- aludió a la violencia, "barrabravas" y una institución madre "rica y los clubes pobres". Soportó juicios y el ostracismo. Un adelantado.

Artime tiene 72 años, hizo casi 400 goles oficiales. Hoy, lo recuerda buena parte de una generación. Otros famosos como Daniel Onega, Juan Carlos Guzmán, Jorge Solari y en el verano marplatense el inefable "maestro" Carlos Timoteo Griguol. Ellos, lo frecuentan.
No estaba errado el "artillero" que desde los´60 veranea en Mar del Plata, Punta Mogotes, junto con su familia. Ahora, orgulloso abuelo por parte de Luis Fabián Artime, hijo mayor, 9 de Belgrano de Córdoba y goleador histórico en los´90. Más
alto, buen cabezazo. Sin aquella eficacia de delantero imparable de su papá.

Luis Artime DT. de Atlanta 1980. Definición complicada (Platense, Gimnasia y Chacarita) y una entrevista periodística. El ex goleador de Atlanta, River, la selección nacional, Palmeiras de Brasil y Nacional de Montevideo -convirtió 158 goles en 5 temporadas- entre 1959 y 1974, recordado ahora por la dura critica a la dirigencia de la AFA.

Algunos futbolistas de su época se solidarizaron con "la Fiera" o "el Diente" como le decían al gran delantero por su guapeza y velocidad. Extraordinaria intuición para ubicarse en el área y no pasarse nunca ante pases en "cortada" (Ermindo Onega, uno de sus asistentes) para las diagonales inolvidables o destino de pelotas cruzadas al área chica y punto del penal.

"La pelota siempre lo busca", escribió Osvaldo Ardizzone. River había goleado a Racing en Avellaneda 6-2, primavera del´62. Nunca antes el "millonario" había convertido media docena, Luis Artime hizo 3 goles al equipo del que había sido hincha en su niñez. Nacido en Mendoza (2/12/38) vivió en Junín antes de llegar a Atlanta.

"Julio Grondona era un excelente tipo cuando fuí a Independiente en 1966. Hombre fuerte de la comisión de fútbol. Luego la AFA. y el Poder lo llevaron a otros escenarios", dijo Artime.
En otra entrevista concedida hace diez años el ex futbolista que se retiró en el´74 con 35 años, fustigó "la droga en el fútbol"

"Algunos técnicos tuvieron comportamientos anti-humanos. Hubo jugadores de clubes muy importantes que a los 25 años ya eran ex futbolistas. Recuerdo el caso del "Mono" (por Hugo) Perotti, en Boca", argumentó Artime que en la selección tiene 24 goles en 25 partidos. Con 0.97 de promedio. El "palo" era para Juan Carlos Lorenzo.

"El fútbol cambió para mal. Los dirigentes permitieron el ingreso al club de los "barras" y en muchos lugares la violencia alejó a las familias. No se puede ir más con mujeres y niños. O en pocos sitios y corriendo riesgos. El juego es violento y los entrenadores no duran", disparó.
Esta semana no pocos ex futbolistas década del´60 recordaron aquellas declaraciones de Luis Artime. Le costaron varios juicios y un largo ostracismo deportivo. A los 72 años el 9 se recupera de un momento delicado de salud que vivió hace cuatro años.

Artime hizo 302 goles oficiales para los registros de AFA y se anticipó como en la cancha al tiempo. Fue ídolo en River y Nacional de Montevideo. Llegó al reconocimiento en 1960 cuando le hizo tres goles a Racing en 11 minutos. Atlanta perdía 1-3 faltando 15´. Artime lo dió vuelta.
Hace dos décadas llegó a decir que "la AFA es una institución burocrática llena de papeles; no siempre protege a los clubes y sus jugadores; a cargo de un juego que es único: donde un pibe con una pelota y un par de zapatillas puede alcanzar fama mundial", sentenció Artime.
"El fútbol argentino necesita dirigentes que tengan capacidad y mucha personalidad para no dejar ingresar a sus clubes a los violentos. En nuestra época los violentos eran detectados y no podían manejar a los directivos como algunos medios demuestran que ocurre ahora", opinó.

Argentina ganó dos títulos mundiales 1978 y 1986. El título en México´86 le sirvió incluso a Julio Grondona para llegar a la FIFA. "En el´66 era un excelente dirigente de Independiente cuando llegué al club", dijo el goleador hace una década."El Poder cambia a la gente", sumó.
"Desde la FIFA. se mira todo distinto. La violencia dejó más de 200 muertos en la cancha. La droga en el fútbol uno de los temas que no tenía control y recién se instaló cuando se hizo
denuncia pública", repitió que "lo pagué muy caro".

Atlanta lo trajo en 1958. La mítica pensión de Villa Crespo donde el legendario presidente León Kolbovsky hospedaba a Carlos Timoteo, Las Palmas, Córdoba y su primo Mario Griguol, El primero 5, caudillo, el restante puntero derecho.

Artime compartió con ellos. Luego llegó Hugo Gatti. Venía de Carlos Tejedor. Entre 1960 y el´63 con Osvaldo Zubeldía como entrenador -acompañado de Argentino Geronazzo- el club "bohemio" produjo su mejor ciclo en Primera.

Néstor Errea, luego Gatti, Oscar Clariá, Julio Nuín, antes Marcelo Echegaray -pasó a River a raíz que en un partido Atlanta-Racing "anuló" al genial Oreste Corbatta-; Desanzo, Timoteo, Betinotti, Mario Griguol, Norberto Conde, antes Osvaldo Güenzatti, Artime, Alberto González
y el uruguayo Roque.
En el Mundial´66 disputado en Inglaterra, la Argentina hizo cuatro goles. Triunfo contra la selección de España (2-1), empate con Alemania (0-0), victoria sobre Suiza (2-0) y derrota contra Inglaterrra (0-1) Tres fueron de Luis Artime. Implacable. También su exabrupto: "Hay que quemarla" se refería a la AFA. días pasados "tomada" en medio de un escándalo.

Una cancha junto al Río

Por Carlos Aira *

Sportivo Palermo, aquel equipo que había comprado escandalosamente la plaza del Eureka, pronto se hizo de un nombre importante. En 1922 logró el subcampeonato de la AAF detrás de Huracán. En aquellos días, la camiseta azul del club palermitano fue vestida por tres figuras que hicieron historia: Ludovico Bidoglio, Juan Evaristo y Adolfo Zumelzú


La cancha se ubicaba en Fitz Roy y El Salvador. Desmembrado como gajos de una mandarina, aquel Palermo del otro lado del Maldonado tiene hoy el luminoso nombre de Palermo Hollywood. Paradójico. Aquel arrabal, a comienzos del siglo XX, fue bautizado con el poco glamoroso y proletario nombre de Ciudad de los Obreros, que luego trocó por el de Villa Alvear.

Como sucedía habitualmente, los clubes no podían pagar el alquiler de aquellos terrenos. Sportivo Palermo no fue la excepción, y debió buscar una casa nueva.

A comienzos de 1922 los dirigentes del club consiguieron un terreno propiedad del Ferrocarril Central Argentino (FCCA). Ese pedazo de tierra estaba ubicado en un lugar inhóspito de la ciudad: el cruce de la avenida Canning con las vías del ferrocarril, junto al circuito KDT y el Río de la Plata. Como escribió Jorge Luis Borges de su Palermo, la canchita se iba a construir sobre unos vagos terrenos anegadizos a espalda de la patria.

Las obras, que se realizaron pausadamente debido a la escasez de fondos del club, finalizaron en mayo de 1924.

El domingo 8 de junio de 1924 el estadio Olímpico de Colombres aplaudió de pié la hazaña charrúa. Muy lejos de París, en un potrero fangoso a orillas del río más ancho del mundo, se inauguró la cancha del Sportivo. Era complicado llegar hasta aquel field. Los hinchas podían tomar el tren a Retiro y debían pedirle al guarda o al jefe de estación que parase la formación en el empalme que se formaba en el kilómetro tres, nudo ferroviario de las formaciones que iban hacia el norte y al oeste. Ir en automóvil los días de lluvia era imposible, porque la zona se empantanaba con suma facilidad. Los hinchas preferían tomarse un tranvía hasta Las Heras y Canning e ir caminando por la última avenida.


Historia singular la de ésta arteria porteña. Su primer nombre fue El Camino del Ministro Inglés ya que allí vivía Henry Southern, embajador de su Graciosa Majestad. Por decreto de 1893 cambió su nombre por Canning , en ofrenda al secretario de Relaciones Exteriores inglés que en 1823 declaró: “La cosa está hecha; el clavo está puesto. Iberoamérica es libre; y si sabemos dirigir el negocio, es inglesa”. Por otro decreto, pero de 1974, se la rebautizó Raúl Scalabrini Ortiz , homenajeando al pensador nacional. Durante la última dictadura se rebautizó Canning. Finalmente, desde 1985 y para siempre, se le devolvió el nombre del autor de “Política británica en el Río de la Plata”. Nunca una calle desnudó tan claramente el coloniaje intelectual de un país.

La canchita del Sportivo Palermo era humilde. Tenía una linda tribuna oficial y otra gradería más, ambas ubicadas en un lateral con vista privilegiada al campo de juego y a ese río del cual no se divisa la orilla de enfrente. El resto del público se amuchaba junto a una débil baranda pintada de blanco que circundaba, bajita, el terreno de juego. Aquella tarde de estreno, una multitud fervorosa soportó la derrota del Sportivo. Vélez Sarsfield ganó 2 a 0.

Todo fue fiesta, pero doce días después, el 20 de junio, la cancha perdió la virginidad a puro escándalo.



Los antecesores de la Guardia Imperial
Aquel viernes 20 de junio no se esperaba mucho público por Palermo. Partido por la Copa Competencia entre Sportivo Palermo y Racing Club. Cuando nadie lo esperaba, el estadio se estrenó formalmente en escándalos. Un cóctel hecho a base de un pésimo árbitro, una hinchada violenta y unos jugadores mal acostumbrados a las victorias motivó que Critica publicara la siguiente crónica de los hechos:

“La mala actuación del árbitro, junto a la guaranguería crónica de los fanáticos que todo lo viven según su fanatismo y que ante la imposibilidad de ganar un partido por las buenas no trepidan en recurrir a medios ilícitos, fue motivo de la formidable gresca...”

“El árbitro demostró incapacidad técnica. Desconocedor pleno de las reglas de juego, fue un fantoche que jugó con la voluntad de los espectadores, que reclamaban infracciones que este pseudo arbitro sancionaba de inmediato”

“Apenas comenzado el partido, Perinetti se tiró en el área. La barra de Racing pidió penal que el árbitro no dudo en cobrar. Ochoa lo desvió por encima del travesaño”.

“Los jugadores de Racing, que pensaban que el partido era un trámite, comenzaron a insultar a sus rivales. Seregni avanzó y fue despojado de la pelota por dos backs locales. Perinetti, que se venía distinguiendo por su violencia y lenguaje soez, ofuscado por completo, se dirigió donde estaba el zaguero Fabiano, y por la espalda le dio un golpe que lo desmayó”.

“Todos se fueron a las manos. El público de Racing saltó al field y golpeó a los jugadores de Sportivo Palermo. El escuadrón de seguridad desenfundó los sables y cargó contra todos los hinchas. En la tribuna oficial el espectáculo era el mismo, con dirigentes y distinguidos socios dándose de golpes”.

* Periodista. Conductor de La Señal Fùtbol (TV), de Desde el Barrio (Radio Gràfica) y realizador de Xenen.

No era una utopía

Tenía razón Néstor Basile cuando decía que éste día iba a llegar. Tuvo razón cuando dijo que el mudar al Lobo del Bosque iba ser el comienzo de una paulatina y profunda crisis. Tenía razón cuando pregonaba que Gimnasia no es simplemente un club de fútbol, sino una religión y su templo es el Bosque. Un 4 de octubre, la lucha de Roberto “Topo” Sanguinetti, Centinela del Bosque. La Lucha de Néstor Basile y el staff de Tribuna Gimnasista, los que siguieron sus pasos defendiendo el bosque, la localía, la renovación tras el proyecto que hace años promueve el arquitecto Luis Díaz, el Gordo Oscar Montesino que falleció en la sede peleando por nuestro estadio, “Chiquito” Giorgi que falleció sin poder ver al Lobo en La Plata porque no concebía al Lobo siendo local fuera de su Bosque y en un mismo escenario con su clásico rival, la comisión ad hoc, con Roberto Gigli, Andrea Celi, Juan Carlos De Marco, Fernanda Raimundi y muchos otros triperos pugnando en el Concejo Deliberante por éste mismo tema, años atrás, los Triperos que colgaron banderas con las consignas de “No Hay Lobo sin Bosque”, Los triperos como: Diego Patiño Chaumeil, Alejandro Castellanos, el “Chango” Ferrarini, “Tito” Durán, – injusto es hacer nombres porque muchos quedarán en el camino – todos ellos, los que levantaron los papeles que decían “lobo: bosque” cuando se sentian ajenos en el escenario de los recitales en 25 y 32, los que estuvieron en la lucha allá en la década del 90 y los más pibes que se sumaron a “Por y para el Bosque” o simplemente los que creen que el progreso real empieza por casa, por todos ellos, hoy el Lobo a la pasión de la mejor hinchada, le suma un titulo que se ganó, con líderes como Basile pero con el empuje de la gente de Gimnasia. Una nueva etapa institucional empieza, con los pies en la tierra, en nuestra tierra, ojalá se comience a reconstruir y construir un Gimnasia gigante, moderno y con identidad. El próximo 10 de diciembre la fiesta del hincha de Gimnasia, tendrá más valor todavía, la primera meta se cumplió, para orgullo de todos los triperos.

Es difícil bancarse que te digan cualquier cosa

“Primero me indigné cuando uno de remera amarilla le gritó a Milito que no robara más. Ahí salté. Estaba con muchísima bronca porque él no se merece una cosa así y porque el error en el gol fue mío. Yo sé muy bien que por ese error perdimos el partido. Pero por eso no te pueden faltar el respeto. Si bien reaccioné mal, es difícil bancarse que te digan cualquier cosa. Parecería que a nosotros, los jugadores, no nos importase nada. Y la verdad es que sufrimos por esta situación".

¿Te ibas a pelear?

Nooo... Fue la calentura del momento. Para nosotros era un partido importante; necesitábamos sumar. Con las pulsaciones a mil, uno a veces reacciona así. Pero cuando te enfrías te das cuenta de que no sirve de nada eso.


Da la sensación de que la derrota en las dos copas, más el pobre arranque en el Apertura, multiplicó la histeria de los hinchas, ¿no? Los entendemos y somos los primeros en darnos cuenta de que no les dimos lo que esperaban. Hubiésemos preferido haber ganado una o las dos copas y estar mejor en el torneo. No se pudo. Ya está. Hay que dejar eso atrás. Ahora hay que mirar para adelante, a la siguiente fase de la Sudamericana y a regalarle a la gente un triunfo en el clásico del domingo.

Estuviste afuera algunos partidos por la lesión en tu espalda. Justo esa situación coincidió con la llegada de un nuevo entrenador y del buen presente de Assmann. ¿Intuís que perdiste el puesto? No sé si lo perdí. Acá el nivel de los arqueros es alto. Cualquiera tiene condiciones para ser titular.

Pero últimamente el arco pasó de mano en mano...

Sí, por lesiones o por tener muchos compromisos, no hubo uno que se adueñara del arco. Seguramente, Ramón debe tener su preferencia y pondrá al que mejor rinda o al que más le guste.

En el debut de Mohamed fuiste la gran figura. ¿Soñás con destacarte el domingo? Sí, me encantaría. Pero antes tenemos un partido bravísimo con la Liga (por el duelo de mañana en Quito). Después sí, desde el jueves, pensaremos en Racing.

Asesinaron a Acro para que no fuera el jefe de la hinchada de River

Por Carlos Rodríguez

El tribunal que condenó a prisión perpetua a los hermanos Alan y William Schlenker, como instigadores del crimen del hincha del club River Plate Gonzalo Acro, en el año 2007, consideró en los fundamentos del fallo que se trató de un hecho que fue “planificado”, que se concretó en el marco de “disputas internas de la barra brava” de la institución y que tuvo por objetivo impedir que la víctima se convirtiera en “el jefe de la hinchada”. Al justificar la condena por instigación que recayó sobre los hermanos Schlenker, el Tribunal Oral 15 recalcó que en el juicio quedó “establecido que la barra brava” de River, “como suele ocurrir con cualquier grupo de este tenor, tenía una organización jerárquica y fuertemente vertical”. En ese marco, se “estableció, además, que en la cúspide de esa organización estaban, al momento del homicidio de Acro, Alan Schlenker y, en un papel secundario respecto de él, su hermano William”. La argumentación de la condena se conoció recién ayer. El fallo hace un relato pormenorizado de los hechos, que ocupa 1139 páginas.

En el texto, al que accedió Página/12, se consideró probado que los disparos mortales contra Acro los hizo Ariel “Colo” Luna y que con él se encontraban, cuanto menos, Rubén “Oveja” Pintos y Pablo “Cuca” Girón. Todos ellos recibieron también la pena máxima. Los jueces dijeron, además, que Martín “Pluto” Lococo, condenado a diez años de cárcel, también fue instigador del crimen, aunque lo consideraron “partícipe secundario”. Los jueces Héctor Grieben y Hugo Decaría, por mayoría, resolvieron que Lococo y los hermanos Schlenker deben permanecer en libertad hasta que la sentencia quede firme, mientras que su colega Javier Anzóategui opinó que debían quedar detenidos en razón de la gravedad de la condena. Los condenados en primera instancia tienen prohibido salir del país.

El tribunal señaló que sus integrantes no tienen “duda alguna de que Martín Gonzalo Acro fue asesinado por disputas internas de la barra brava de River Plate” y que “nadie durante el juicio ha mencionado alguna hipótesis distinta”. La existencia del enfrentamiento fue admitida por los hermanos Schlenker y por Lococo en las indagatorias, “en el video filmado en España por Ariel Alberto Luna (el Colo), y en el reportaje concedido por Pablo Alfredo Girón (otro miembro de la barra) al periodista Gustavo Grabia”.

Para los camaristas, el crimen se produjo a partir de una serie de enfrentamientos, luego de los incidentes que se conocieron, a nivel de la prensa, como la “Batalla de los Quinchos” y el “Ataque del Playón”. Esto provocó que la barra se dividiera en dos facciones, una liderada por los Schlenker y la otra por Adrián Rousseau, cuyo segundo era Acro. En el juicio se hicieron varias referencias a la existencia de una pelea, mano a mano, entre Acro y William Schlenker que el primero habría ganado y que el segundo negó durante el proceso. Los jueces consideraron que eso es anecdótico y que “lo relevante de esas peleas son las consecuencias”. La más grave fue el asesinato de Acro.

Los jueces sostuvieron en su fallo que Acro “resultó muerto tras recibir tres disparos de arma de fuego, dos de ellos en la cabeza y uno en la pierna izquierda, y que Gastón Osvaldo Matera (en el mismo episodio) fue herido en su espalda, cuando escapaba de la emboscada”, el 7 de agosto de 2007 en Bauness y Cullen, de la Capital Federal. La circunstancia relatada “permite descartar de plano la versión de Ariel Alberto Luna –expuesta en forma explícita en el video aportado por la defensa de Alan Schlenker, y sugerida en su declaración indagatoria–, relativa a que los disparos habrían sido realizados en el marco de un forcejeo con Acro y con Matera, y que se habrían producido en forma accidental”.

Sobre la forma en que murió Acro, los jueces insistieron en que recibió “dos disparos de arma de fuego en la zona encefálica, uno de los cuales le provocó la muerte, y Osvaldo Gastón Matera recibió dos disparos en la espalda”. Frente a esa realidad, “la afirmación de que los nombrados no han tenido la intención de matar” a sus oponentes “parece contradecir el curso natural de las cosas y las reglas de la experiencia y de la lógica”. La muerte de Acro ocurrió el 9 de agosto, luego de 48 horas de agonía.

Los jueces dijeron que Alan Schlenker era el líder de la llamada “Banda de Palermo”, a la que los acusados negaron haber pertenecido, y que el 20 de julio de 2007 todos se reunieron para festejar el Día del Amigo. Para el tribunal, el ataque a la facción contraria se venía preparando “desde varios días antes”. Se citaron, con lujo de detalles, reuniones en Don Torcuato, además de una “visita” que hicieron a la casa de Rousseau, para amenazarlo. “El golpe final lo darían el día siguiente y tendría por objeto matar a Gonzalo Acro, en tanto resultaba ser la persona llamada a comandar a la barra brava de River Plate”, dijeron los jueces. Una de las pruebas centrales fue el entrecruzamiento de llamados entre los aparatos de radio Nextel de los imputados.

De la "Gorda" Matosas al "crimen organizado"

Por José Luis Ponsico

River Plate como club vive otra instancia especial en su vida institucional. Por primera vez en el fútbol argentino la Justicia dio "prisión perpetua" a cinco miembros de la hinchada. Los hermanos Alan y William Schlenker, ex jefes y Ariel Luna, Rubén Pintos y Pablo Girón por el crimen de Gonzalo Acro.
La violencia de la tribuna en los´60 era un "grotesco" de otros dos protagonistas, "Sandrini" y la "Gorda" Matosas. El primero un grandote que en octubre del´63 ingresó a la cancha y quiso pegarle al árbitro Carlos Nay Foino. River-Vélez 0-0. Ella, Haydée Martínez, insultaba en la platea
La figura del "crimen organizado" hizo responsables a los hermanos Alan y William Schlenker del asesinato de Gonzalo Acro, 9/8/07. La pena de "prisión perpetua" exhibe antecedentes de condenas menos severas. El caso de José Barrita (el Abuelo) jefe de "La Doce" en Boca, 1994.
Los protagonistas de la tribuna siempre mantuvieron "la inmunidad" por parte de la dirigencia En 1983 la Policía Federal dió muerte en las adyacencias del estadio "José Amalfitani" al hincha Alberto Taranto, "Matutito", 19 años, reconocido "barrabrava" riverplatense.
Boca había ganado 1-0 (19/10/83) gol de José Berta, en Vélez. River, su hinchada, produjo desórdenes a la salida. Ese año "La Doce" ultimó con una bengala utilizada por los barcos en la niebla al hincha de Racing, Alfredo Basile, 26 años, en "La Bombonera". Hubo varios condenados
En junio del´68 murieron 69 hinchas de Boca en la triste tragedia recordada como "Puerta 12" enfrentamiento a la salida del Monumental con la Policía Montada y corridas de simpatizantes que volvían a la tribuna. Muertes por asfixia. Los hinchas de River estaban ajenos.
El domingo 20/10/63 River, puntero, dominaba a Vélez, que defendía. El goleador Luis Artime -para el referí "se la llevó con la mano"- hizo un gol que fue anulado por Nay Foino. El mismo de diciembre´62 cuando Antonio Roma le atajó el penal al brasileño "Delem" (Vladem Lázaro Ruiz)
El hincha "Sandrini" (44 años, socio de River) ingresó por la "Puerta de la Maratón" para darle un golpe al árbitro. Nay Foino se puso en guardia. Cuatro policias detuvieron al agresor. En la platea "San Martín" Haydée Martínez, insultaba al juez. Vendía billetes de lotería.
Roberto Matosas, en el´64, le obsequió su camiseta número "6" y la hincha número uno de River la llevó puesta hasta su deceso en octubre del´86. Era la "Gorda" Matosas. Cinco décadas más tarde los Schlenker viajaban a Alemania Mundial 2006 acreditados por River.
Entre los antecedentes de los hermanos -además de "barrabravas" riverplatenses- figuraban la posesión de campos productores de soja en el sur de Córdoba y la actividad de piloto civil en el caso de Alan. Lo que va de ayer a hoy. La tristemente célebre "Batalla de los quinchos", febrero´07, marcó un antes y después.

Juveniles de Barracas Central fallecieron en un accidente de tránsito en Luján

Tres futbolistas de las divisiones inferiores del club perdieron la vida en un choque producido en la Ruta 7. Los jugadores se dirigían a Jáuregui a disputar un partido ante Flandria, que posee su predio allí. En tanto, hay más de 20 heridos.

Un múltiple accidente fatal se produjo la mañana del sábado 3 de septiembre en la zona de Luján, a la altura del kilómetro 74 de la Ruta 7. El choque fue protagonizado por un camión cargado de tierra, un micro escolar de Barracas Central y ocho autos, entre ellos un Ford fiesta, un Chevrolet Vectra, un Renault Clio, otro auto que quedó debajo del micro, un Ford Ka y un Volkswagen Gol.

El colectivo involucrado llevaba a las divisiones inferiores del “Camionero” (de la Séptima, Octava y Novena División), que se dirigían a disputar sus respectivos partidos ante Flandria, en Jáuregui donde éste último posee su predio.

Según las primeras versiones, los tres jóvenes futbolistas que perdieron la vida viajaban en el Clio y no en el micro escolar con el resto de la delegación. Dos de las victimas tendrían 16 años, mientras que el restante 15.

Cabe destacar, que además de estas tres víctimas fatales, el accidente arroja un saldo de más de 20 heridos. Los mismos fueron trasladados al Hospital de Luján y a la Clínica Güemes. Vale mencionar que la zona había una gran cantidad de transito, ya que varios se dirigen al recital que el Indio Solari hará en Junín, incluso trascendió que algunos de los involucrados en el choque se dirigían hacia allí. En tanto, la Dirección de Vialidad Nacional comunicó el corte total de la Ruta, en ambas direcciones, y recomendó utilizar como alternativas las Rutas 8 y 41.